El estoque del conde de Tendilla

Por Cristina Hernández Castelló (Universidad de Valladolid).

En la ciudad de Roma [1 en el mapa] durante la solemne misa de Navidad del 25 de diciembre de 1486 Inocencio VIII bendijo un “gladium” y lo entregó al II conde de Tendilla, don Íñigo López de Mendoza, embajador excepcional de los Reyes Católicos en la Santa Sede, mientras pronunciaba las siguientes palabras: “Accipe gladium et sis defensor fidei et sancte romane Ecclesie, in nomine Patris, etc”.

Estoque del Conde de Tendilla. Fundación Lázaro Galdiano

Estoque del Conde de Tendilla. Fundación Lázaro Galdiano

 El estoque de parada que recibió Tendilla de manos del Pontífice, es una espada ancha y más larga de lo normal (140 cm), que presenta empuñadura de balaustre rematada por una bola con decoración vegetal. Divide la empuñadura en dos una pequeña manzana central adornada con hojas y se decoran los extremos de la empuñadura por medio de acanaladuras. Los curvados brazos vegetales del arriaz rematan en flor de liz, y en la hoja una inscripción identifica su simbología y data la pieza: “Gladius protectionis universi populi christiani anno MCCCCLXXXVI”. La vaina, destinada a proteger la hoja, presenta una rica decoración calada típicamente romana de tallos y candeleros, está dividida en tres tramos por medios de dos tondos esmaltados con los escudos del pontífice. Fue su autor, el platero florentino Giacomo Magnolino según consta en la orden de pago emitida el 25 de septiembre de 1487 que se conserva en los Archivos Vaticanos.

Íñigo López de Mendoza, II conde de Tendilla y I marqués de Mondéjar (copia) DÍAZ CARREÑO, FRANCISCO Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado

Íñigo López de Mendoza, II conde de Tendilla y I marqués de Mondéjar (copia)
DÍAZ CARREÑO, FRANCISCO
Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado

Para el conde el estoque representaba materialmente la cima de sus éxitos como servidor de los Reyes Católicos, pues era una merced pontificia reservada a unos pocos. Consciente de ello, en 1489 encontrándose en la villa de Estremera –Madrid– [2 en el mapa] dictó testamento vinculándolo al mayorazgo familiar para que “de ninguna manera se enagene sopena que el que lo fiziere incurra en pena de 100.000 maravedíes de renta”. Don Íñigo pasó gran parte de su vida en el sur de la Península, desde 1492 hasta su muerte, convertido en primer alcaide de la Alhambra cristiana y primer Capitán General del Reino de Granada. El 19 de julio de 1515 falleció en la Alhambra [3 en el mapa]. En su honor fue levantado un túmulo en la capilla mayor del convento alhambreño de San Francisco, hasta él fue trasladado el cuerpo del conde seguido de una procesión  funeraria en la que el estoque bendito, que portaba  el capitán Peralta, tuvo un puesto de honor.

Un pleito de 1605 en el que dos descendientes se disputaban ciertos bienes de la familia desvela el lugar en el que por entonces se custodiaba el estoque, bajo llave en el archivo de la familia en el monasterio de Santa Ana en Tendilla –Guadalajara– [4 en el mapa], una de las villas que pertenecía al linaje. Sin embargo, por la misma época, y por voluntad del VII conde de Tendilla se decidió su traslado y custodia en “el oratorio antes de la capilla Real destas cassas de la Alhambra”.

Alhambra de Granada. Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9c/Panoramica_de_la_Alhambra_de_Granada.jpg/640px-Panoramica_de_la_Alhambra_de_Granada.jpg

Alhambra de Granada. Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9c/Panoramica_de_la_Alhambra_de_Granada.jpg/640px-Panoramica_de_la_Alhambra_de_Granada.jpg

El estoque con su vaina pertenecieron a la familia de los marqueses de Mondéjar y condes de Tendilla hasta la edad Moderna. En 1901 aparece en catálogos alemanes como obra propiedad de la familia, es decir, continuaba en poder del clan en las casas de la rama de los marqueses de Bélgida Mondéjar. Sin embargo, poco después salieron de España, donde en 1912 regresaron gracias a su adquisición por don José Lázaro Galdiano quien la compró a un anticuario de Múnich [5 en el mapa] por 120.000 pesetas, poco después Elías Tormo publicó por primera vez su fototipia. Desde su regreso a la Península ésta pieza permanece custodiada y expuesta en la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid [6 en el mapa].

Teorías de raigambre decimonónica afirmaban que con la espada recibida por el conde se abrió el resquicio por el que llegó a España el Renacimiento, afirmaciones que con el tiempo han sido superadas, pues el estoque, en la época, fue visto como reflejo de las relaciones políticas entre la Corona de Castilla y el Papado, y no como modelo de un nuevo arte.

Bibliografía 

  • BULGARI, C., Argentieri, gemmari e orafi d`Italia, I, Roma, 1980.
  • CRUZ VALDOVINOS, J. M., Platería en la Fundación Lázaro Galdiano, Madrid, 2000, n.º 7, pp. 35-39.
  • MODERN, H., “Geweihte schwerter und hüte in den Kunsthistorischen Sammlungen des Allerhöchesten kaiserhauses”, Jahrbuch der Kunsthistorischen Sammlungen des Allerhöchsten Kaiserhauses, band XXII, Heft 3 (1901), pp. 127-166.
  • TORMO MONZÓ, E., “El brote del Renacimiento y los Mendoza del siglo XV”, Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, XXV (1917), pp. 51-65.

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